Llamamiento de Slow Food a la COP 22

 

Del 7 al 18 de noviembre de 2016 se celebra en Marrakech la XXII Conferencia de las Partes (COP 22) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

A diferencia de la COP 21, que ignoró el tema de la agricultura por completo, la COP 22 sí le prestará atención, si bien de manera marginal.

De hecho, la asamblea va a discutir los efectos del cambio climático sobre la agricultura sin tener en cuenta la enorme responsabilidad que sobre la materia detenta la agricultura industrial.

Slow Food, por tanto, mantiene sus posiciones críticas y solicita a los representantes de los países y de las instituciones internacionales reunidos en Marrakech, tener en urgente consideración el decisivo papel del sistema alimentario por mor de sus profundas conexiones con el clima, y no relegarlo a los márgenes del debate.

El primer elemento a considerar atañe a la producción industrial y el consumo de carne, responsables del 14,5% de las emisiones de gas invernadero. Se necesita una intervención radical y articulada para educar a los consumidores en una modificación de su dieta, disminuir en gran medida el componente cárnico, premiar a aquellas ganaderías virtuosas de pequeña y mediana escala y reducir las ganaderías intensivas. Slow Food trabaja para ello a través de la campaña Slow Meat.

Otro de los ámbitos concierne a la fertilidad del suelo. Un suelo sano, vivo, rico en sustancias orgánicas, garantiza la seguridad alimentaria y la conservación de la biodiversidad y sirve para protegernos de los desastres ambientales, de los cambios climáticos, de las emergencias alimentarias. Su defensa es indispensable para garantizar un futuro a los seres humanos, a las plantas y a los animales. Slow Food estima indispensable el reconocimiento del suelo como patrimonio común y su tutela de la excesiva cementificación, de la contaminación, de la erosión, de la pérdida de materia orgánica y de la pérdida de biodiversidad. Por este motivo forma parte de los promotores de la iniciativa europea People4Soil.

En opinión de Carlo Petrini, presidente de Slow Food: «Intervenir sobre los asuntos de la producción y consumo de carne, y también del de la fertilidad de los suelos, significa modificar el modelo agroalimentario industrial del crecimiento infinito y del liberalismo económico.

El impacto de este sistema se muestra cada vez más desolador. Para hacer frente al problema del calentamiento climático es esencial que los gobiernos renueven y fortalezcan su compromiso de limitar las emisiones, pero esto no es suficiente: se necesita un cambio de paradigma – económico, social y cultural – y la promoción, también con las políticas internacionales en discusión en la COP22, de políticas internacionales en grado de transformar radicalmente el sistema alimentario actual».

Para mayor información contactarse con:

Oficina de Prensa de Slow Food Internacional: internationalpress@slowfood.it

Twitter: @SlowFoodPress

Slow Food es una organización internacional comprometida con la divulgación en todo el mundo de la buena alimentación: buena para quien se nutre, para quien cultiva y para el medio ambiente. Slow Food implica a más de un millón de entusiastas simpatizantes, cocineros, expertos, jóvenes, productores, pescadores y académicos en 160 países. Entre ellos 100.000 socios encuadrados en 1500 grupos locales, que contribuyen a la financiación de la asociación mediante una cuota de inscripción y participan en numerosas actividades organizadas territorialmente. A los socios se agregan 2400 comunidades del alimento de Terra Madre, comprometidas con una producción agroalimentaria sostenible y de pequeña escala.

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