Slow Food presenta sus Héroes Slow Food

El proyecto, que comienza hoy, recoge buenas prácticas, emblemáticas y de éxito, y narra la historia de personas y comunidades que han decidido enfrentarse a la pandemia de manera activa para convertirse en fuente de inspiración y animar a seguir su ejemplo en todas partes.

A pesar de la pandemia, la solidaridad ha estado presente en todo el mundo desde que comenzaron los primeros síntomas de este nuevo coronavirus. De nuevo, los individuos, antes incluso que las instituciones, allanaron el camino a las donaciones de material médico además de llevar a cabo iniciativas de ayuda mutua para aquellos que se encontraban en una situación sin precedentes y de tremenda dificultad. La crisis del coronavirus ha sido (y sigue siendo) una gran prueba de solidaridad que podríamos decir que hemos superado en la mayoría de los casos.

«Así que el alimento vuelve a ser una necesidad universal y un camino clave para seguir conectados. Cocineros, productores y artesanos, incluyendo muchos migrantes y jóvenes, han lanzado nuevas iniciativas relacionadas con la producción del alimento, su distribución y su consumo para hacer frente a la pandemia. De esta manera, Héroes Slow Food pretende animar y acelerar esas fantásticas iniciativas presentes en el mundo de la alimentación que están reaccionando ante la emergencia con ideas que pueden inspirar a los demás», declara Marta Messa, directora de Slow Food Europa.

Se han recogido muchas historias a lo largo de estos meses, y cada semana se irán publicando en los canales digitales de Slow Food hasta junio de 2022. 

Entre ellas encontramos la historia de Daniele Rossi, cocinera en su propio restaurante de Barcelona. Procedente de Emilia-Romaña, Italia; hace 24 años que llegó a la capital catalana y desde 2013 lleva el famoso restaurante Rasoterra junto con sus amigos Chiara y Guillem. Situado en el barrio gótico de la ciudad, Rasoterra fue uno de los primeros restaurantes en abrir cuando llegó la nueva ola de establecimientos vegetarianos que han ido aumentando su popularidad en Europa. Durante la pandemia participó en la iniciativa Comer Contigo, puesta en marcha por la escritora gastronómica Cristina Jolonch de La Vanguardia. «Nuestra idea era que no podíamos quedarnos de brazos cruzados y que necesitábamos contribuir con la sociedad. Así que, tomamos la decisión de ayudar a los hospitales y a lo sanitarios. Nos daban palés con lo que les sobrara y nosotros hacíamos lo que podíamos con lo que teníamos. Esto también nos ayudó a nosotros, como Rasoterra, para dar el paso de hacernos completamente veganos.

Habíamos sido un restaurante vegetariano desde el principio y tan solo teníamos un par de cosas no veganas en el menú, pero durante el primer confinamiento decidimos que había llegado el momento de aumentar nuestro compromiso, sobre todo con el medio ambiente». Comer Contigo enseguida empezó a repartir 23000 comidas diarias que se llevaban por todos los hospitales de la ciudad y a las personas sin hogar, esto lo hacían los repartidores que, a su vez, tenían menos trabajo debido al confinamiento. 

Estas iniciativas relacionadas con la alimentación, algunas nuevas y otras ya existentes, ayudan a reforzar el sentido de solidaridad en tiempos de crisis y nos dan esperanza para el futuro, inspirando nuevos caminos para luchar contra la crisis y actuar para construir una sociedad más unida y orientada a la comunidad.

De hecho, la crisis del coronavirus no es solo un momento de resistencia, sino también una oportunidad para conseguir un cambio: Héroes Slow Food quiere provocar ese cambio en la manera de entender el sistema alimentario y, consecuentemente, desencadenar un cambio cultural, ayudando a las comunidades locales para guiar esa transformación del sistema alimentario global, haciendo que vuelva a esa visión que se centra en la humanidad y el planeta.

«Lo que hemos sufrido hasta ahora es un pequeño recordatorio de que este momento no es para entrar en pánico, retroceder o tener miedo de la situación; sino que es momento de acelerar nuestras acciones, renovar nuestro compromiso con la filosofía de Slow Food y aumentar nuestros esfuerzos para conseguir el cambio del sistema que nos ha hecho merecer esta situación. Compartir nuestras fuerzas y trabajar juntos en momentos como este es, además de importante, la única opción viable que tenemos para superar esta crisis y continuar luchando por nuestro planeta y todas sus criaturas que hacen que nuestra vida sea posible», concluye Edie Mukiibi, vicepresidente de Slow Food.

¡Cualquiera puede presentar su historia aquí!  

Este proyecto está financiado por la Fundación Europea de la Cultura, con la ayuda de la CRC Foundation.

 

 

 

 

 

 

 

 

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