Nuevo Baluarte Slow Food en México para proteger la Langosta Espinosa del Caribe

Hoy, 15 de noviembre, Slow Food lanza oficialmente el Baluarte de la langosta espinosa de Banco Chinchorro y Sian Ka’an, nacido en el marco del proyecto Slow Fish Caribe*. La inauguración se celebrará durante el Taller de Monitoreo Participativo y el Taller de Metodología Slow Food, en el Auditorio de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas CONANP de Tulum (Quintana Roo) de 11:30 a 19:00.

La Langosta Espinosa del Caribe (Panulirus argus) es uno de los recursos más importantes del Sistema Arrecifal Mesoamericano y es una fuente importante de ingresos para los pescadores de las 6 cooperativas que han creado la marca colectiva Chakay («langosta» en lengua maya). La comercialización de la langosta viva con un sistema de trazabilidad y una marca colectiva reconoce el valor agregado de un producto con identidad de origen, sostenible y justo para el beneficio de las comunidades de pescadores y del ecosistema de las dos reservas de la biosfera en las que pescan.

Las cooperativas han adoptado técnicas de pesca sostenibles y selectivas que han contribuido a la conservación de esta especie y a la salud del mar. Los pescadores han abandonado la pesca con gancho y redes y han sustituido estas herramientas por lazos y jamos, permitiendo así la liberación de hembras con huevos y de los animales todavía jóvenes. Esto se combina con el manejo comunitario de las zonas de pesca por parcelas de mar en las que se instalan refugios artificiales llamados casitas que aumentan la sobrevivencia de las langostas. Además, gracias a que se mantiene la pesca a pulmón, la zona profunda donde habitan las langostas reproductoras se protege de manera natural contra la extracción.

Este modelo de pesca tradicional, avalado por un monitoreo biológico participativo sistemático con las comunidades, ha demostrado tener un impacto positivo directo en la población de langostas, que en las dos reservas se mantienen saludables y de gran tamaño, a diferencia de otras áreas del mismo Estado y del Caribe, donde cada vez resulta más difícil encontrar esta especie.

Kim Ley Cooper, director de Colectividad Razonatura, afirma: «El registro del Baluarte se suma como otro reconocimiento importante de la gran labor que han realizado a lo largo de muchos años estos pescadores. A ellos va toda nuestra admiración y mención: cooperativas Vigía Chico, Cozumel, José María Azcorra, Langosteros del Caribe, Andrés Quintana Roo y Pescadores de Banco Chinchorro.

Dar vida a este Baluarte es una oportunidad para refrendar el compromiso de colaboración entre comunidades, instituciones de manejo, academia y sociedad civil, que han apoyado la pesca sostenible de langosta en estas áreas marinas protegidas, y es una ocasión para que ese modelo exitoso se difunda en otras regiones desde nuestro México y del Caribe. Nosotros seguiremos apoyando y ofreciendo acompañamiento a estos procesos poniendo a disposición nuestras capacidades técnicas y científicas, profundamente agradecidos de que los pescadores nos hayan permitido formar parte de esta experiencia”.

*«Slow Fish Caribe: fortaleciendo modelos de conservación y aprovechamiento sostenible en áreas protegidas del Caribe vinculadas a Slow Food» es un proyecto apoyado por la iniciativa «EU Biodiversity for Life» de la Unión Europea y ejecutado por el partenariado entre Colectividad Razonatura (México), Slow Food (Italia), Fundación ACUA y Corporación Coralina (Colombia). El proyecto tiene como objetivo la protección de la biodiversidad marina del Caribe y el desarrollo de modelos de uso sostenible de los recursos alimentarios en las áreas protegidas.

 

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