Cangrejo azul: el guardián de los manglares de Esmeraldas

Esmeraldas, un territorio frágil, un ecosistema amenazado, una especie en peligro. Y la fuerza de las mujeres de una comunidad que resiste.

El cangrejo azul (Cardiosoma Crassum) es un crustáceo terrestre que se alimenta de hojas de manglar y vegetación circundante, y se encuentra en mayor concentración en el norte de la provincia de Esmeraldas, en el Norte de Ecuador. Caracterizado por una armadura azul oscuro, vientre anaranjado y diez patas rojas, es también una fuente importante de alimento para varias especies de peces, aves y mamíferos. Asimismo, el cangrejo azul tiene un fuerte vínculo con la cultura alimenticia ecuatoriana: gracias a su carne blanca y suave, es protagonista de platos típicos como el encocao (a base de coco y cangrejo), sopas, pasteles, ceviches y ensaladas de mariscos.

Sin embargo, su proceso reproductivo se ve dañado por el impacto de las actividades humanas en los manglares, la explotación intensiva, el turismo masivo y los productos químicos (pesticidas y antibióticos) utilizados en la cría intensiva de camarones. Algunos macro-problemas (como degradación del medio ambiente, marginación de la población afrodescendiente, escaso acceso a la educación y a las oportunidades de formación, abandono del territorio por parte de las nuevas generaciones, también dificultan la apertura de canales locales de comercialización directa.

En 2018 se reconoció el Cangrejo Azul de Esmeraldas como Baluarte Slow Food, gracias al trabajo realizado en conjunto con dos organizaciones en la provincia de Esmeraldas: Luna Creciente (Movimiento Nacional de Mujeres de Sectores Populares) en el norte, y UOCE (Unión de Organizaciones Campesinas de Esmeraldas) en el sur  en el marco del Proyecto “Empoderando a los jóvenes indígenas y sus comunidades para defender su patrimonio alimentario” financiado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

Hemos hablado con el Consejero Internacional de Slow Food para el Área Andina y coordinador del Proyecto en Ecuador – Esteban Tapia – la Unión de Organizaciones Campesinas de Esmeraldas (UOCE) y el Movimiento Nacional de Mujeres de Sectores Populares (Luna Creciente), que nos han compartido su experiencia y aprendizaje en el proceso de desarrollo del Baluarte.

¿Cuál es el objetivo que la comunidad quiere lograr con la creación del Baluarte?

El Baluarte del cangrejo azul de Esmeraldas ha permitido movilizar a las personas alrededor de un recurso natural, tomar conciencia de su importancia como parte de la cultura esmeraldeña y discutir sobre la salvaguarda de los conocimientos alrededor del recurso.

Dar valor a los cangrejos y generar valor agregado, permite que su venta sea significativa para la economía de las familias recolectoras que viven de esta faena, pero también protege la tradición de su consumo por parte de la comunidad.

Una de las actividades más importantes ha sido empoderar y subir la auto-estima de las mujeres, sobre todo jóvenes, que en el caso de la provincia de Esmeraldas son en su gran mayoría las que recolectan este producto. Tomar acciones alrededor de la defensa del poco bosque de manglar que nos queda en nuestros territorios es una de nuestras prioridades junto con cuidar nuestra alimentación que está en peligro con el objetivo de preservar nuestra salud y empoderarnos de nuestra soberanía alimentaria.

¿Qué representa este producto para tu comunidad Afro-ecuatoriana y montubia?

El cangrejo azul es fuente de soberanía alimentaria, es decir que es el emblema de nuestra gastronomía, nutrición e identidad. Forma parte integrante de nuestra cultura y nuestros imaginarios sensuales, porque gracias a este recurso nos relacionamos alegremente con el manglar, saboreando, oliendo y viendo el color de nuestro territorio.

Además, es parte de nuestros derechos económicos, porque con la venta de este producto tenemos ingresos y nos convertimos en sujetos productivos. En fin, la recolección es una actividad que provee oportunidades a los jóvenes para que se queden en el territorio y no abandonen el medio rural.

¿Hay alguna historia que nos puedas contar relacionada con este producto?

Dentro de las tradiciones culturales más importantes de los pueblos negros y de las poblaciones mestizas que están en el manglar, están las décimas y las coplas, que son poesías que las personas componen para contar su vida, problemáticas, alegrías, penas, poniendo en valor la cultura oral del pueblo. Les presentamos una décima que habla de la problemática de las camaroneras y de cómo están destruyendo nuestro entorno:

Coplas del manglar

Los que hacen las camaroneras
son criminales de guerra
porque sus piscinas son
disparos contra la Tierra

Ellos matan la manglería
en la noche y en el día
parece que les estorba
la vegetal alegría

Tumban bosques y manglares
y envenenan los ríos,
perdida toda razón
es sus locos desvaríos.

Como acostumbro a observar
mejor a mi lado izquierdo,
veo hoy la manglería
tan solo como un recuerdo.

Quisiera que el presidente
por un día fuera conchero[1]
para que entonces supiera
cómo se gana el dinero.

No saben que están haciendo
de nuestra Tierra un desierto,
habrá que hacer un chigualo
cuando todo ya esté muerto.

¿Dónde irán las concheras
cuando ya no quede nada,
cuando no existan chautizas
para hacer una empanada?
Autor: Nelson Estupiñán Bass, Sua, Esmeraldas

¿Como se sienten dentro del movimiento Slow Food y qué significa para ustedes ser parte de una red global?
Tenemos muchas expectativas, esperamos este matrimonio sea para largo y nos de muchos hijos. Esperamos que esta relación construya en nosotros la capacidad de ver más allá de nuestro territorio, sabiendo y reconociendo nuestro ser planetario.
Ser parte de una red, proporciona grandes oportunidades a nuestros jóvenes de conectarse con otras realidades y personas, crea espacios de intercambio de saberes y sabores con otras comunidades y enriquece nuestra experiencia alrededor de los alimentos.

 ¿Cuál es la razón principal que les motivó a impulsar la creación y desarrollo del baluarte?
Creemos que sumar a nuestra lucha la trinchera de la comida, nos va a poner frente a paradigmas nuevos de educación, formación y lucha desde lo más cotidiano y cercano a los seres humanos: LA COMIDA. Como Baluarte, queremos demostrar que juntar el buen comer a la educación de las nuevas generaciones y al cuidado de nuestros territorios es la mejor estrategia para construir nuevos seres humanos y nuevas sociedades donde el vínculo entre el productor y el consumidor es muy cercano, pues nos vincula a la necesidad de cuidar nuestro planeta y nuestra vida.

¿Por qué es importante esta forma de resistencia, a través de la comida, en tu comunidad?
Creemos que esta forma de resistencia sea fundamental sobre todo porque hemos perdido la noción de comer para alimentarnos, sólo comemos para llenarnos. Se ha perdido el vínculo de los padres a los hijos, porque los viejos producen solos, y los jóvenes rurales campesinos recolectores y pescadores sueñan y viven con la sensación del abandono. Hemos perdido la capacidad de vernos, porque ya no tendemos las mesas para comer algo rico sano y de nuestra tierra, comemos rápido, adormeciendo la mente y la conciencia.

[1] Las mujeres que se dedican a la recolección de concha, cangrejo y pesca en el manglar se autodenominan “concheras”.

 

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