Harinas y aceites de pescado

La globalización y la racionalización de los mercados han conducido igualmente al uso intensivo y al transporte a largas distancias de las harinas de pescado, preparadas con peces comestibles para el hombre, mas destinadas a alimentar a animales, aun domésticos.

Cada año se transforman 30 millones de toneladas de pequeños peces (anchoas, sardinas, caballas, arenques, lanzones, espadines, pescadillas) en harina y aceite destinados a nutrir pollos, cerdos y peces de alto valor comercial. Gran parte de la harina de pescado se prepara con anchoas del Perú (cuyas reservas están sometidas a fuertes presiones), y es después enviada a todo el mundo. La producción y la demanda de harina de pescado se hallan en constante aumento: a día de hoy China es el principal usuario.