En el menú de Slow Food, hace muchos años que no sólo aparece el pescado, sino también el optimismo y la pasión.
Poner en evidencia el grave impacto que tiene la pesca intensiva no nos impulsa a llorar por un mundo perdido. Por el contrario, a partir de una información rigurosa sobre la situación de los recursos ícticos, hemos optado por poner nuestra pasión por la buena comida al servicio de una promoción entusiasta de las buenas prácticas.
En esta sección rendimos un homenaje a todos los hombres y las mujeres de nuestras redes: pescadores, acuicultores, cocineros, consumidores, periodistas, educadores, voluntarios, socios de convivium y tantos otros que con sus pequeños y grandes gestos se activan para producir y consumir pescado de manera responsable.
Quien desee contar su propia historia puede hacerlo escribiendo a: slowfish@slowfood.com