| |
|
| |
| |
|
|
Talla adulta
¡Comamos sólo pescados adultos! ¡Dejemos tranquilos a los pequeños!
Para la mayor parte de los peces, moluscos y crustáceos, se ha establecido una talla mínima bajo la cual no pueden ser pescados ni comercializados. Las normas (regionales) sirven para proteger los recursos, pero, con demasiada frecuencia, quien pesca, quien vende y quien compra las ignora por completo. Comer peces jóvenes (o recién nacidos como es el caso de los alevines) significa impedir la reproducción, visto que sólo los ejemplares adultos pueden reproducirse y asegurar la continuidad de la especie.
Las hembras fecundas más viejas son fundamentales para renovar las reservas. El ejemplo del red snapper (Lutjanus campechanus, huachinango en español, una especie de lutiano abundante en las aguas americanas del Atlántico) es muy elocuente: una hembra de 61 cm contiene el mismo número de huevos (9.300.000) que 212 hembras de 42 cm (cifras publicadas por la revista Nature). En un artículo publicado en agosto de 2008 en la revista Fisheries Research, los científicos resaltan que las reservas serían siete veces mayores si, antes de apresar los peces, se esperara a que hubieran alcanzado la edad adulta y depuesto los huevos más cantidad de veces.
Fuentes de información: El proyecto INCOFISH de la Comisión Europea propone, junto a otras informaciones sobre el pescado sostenible, un banco de datos, organizado por países, sobre la talla de los peces adultos. Algunas fichas ilustran la talla mínima de los pescados más comunes provenientes del Mar del Norte, Mar Báltico, Senegal, Filipinas y Perú.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|