Slow Food
   

Ya son 1000 los productos en el Arca del Gusto de Slow Food


Italy - 11 Aug 11

Slow Food celebra en estos días un importante logro: la incorporación en el proyecto del Arca del Gusto del pasajero número mil. El albaricoque de la variedad Shalakh ha sido inscrito oficialmente en la lista de productos a salvar por la Fundación Slow Food para la Biodiversidad con ocasión de Terra Madre Armenia, realizada el pasado 6 de agosto en la Universidad de Agrónomos de Yerevan, con una sesentena de delegados reunidos para discutir de biodiversidad, cadenas cortas y educación del gusto. La elección de este producto tiene, además, un fuerte valor simbólico, por cuanto fue en las pendientes del monte Ararat donde, en un tiempo, encallara el Arca de Noé después del Diluvio Universal. Con sus 5.165 metros de altitud, el monte Ararat se encuentra en territorio turco. El albaricoque de la variedad Shalakh crece en el valle del Ararat, cerca de Yerevan (Armenia), y es un fruto grande, tierno, dulce y jugoso que puede alcanzar hasta 100 gr de peso y se usa para elaborar confitura (maraba). Hoy la variedad se utiliza esencialmente en el ámbito familiar, a partir de ejemplares que alcanzan aun los 70 años de edad, mientras que el mercado internacional se ve invadido por híbridos más productivos que llevan el mismo nombre y el auténtico albaricoque Shalakah se halla en peligro de desaparición. El albaricoque Shalakah es el producto número mil destacado, descrito, catalogado e incorporado al proyecto internacional del Arca del Gusto de Slow Food. El Arca se dedica desde 1996 a catalogar productos alimentarios, razas y variedades en peligro de desaparición que portan consigo las tradiciones y los saberes a los que están indisolublemente vinculados. En estos 15 años han llegado candidaturas de todas las partes del mundo, desde Bolivia hasta Australia, a través de la red de Slow Food. De esta forma, año tras año, se ha ido ampliando la lista de mieles, hortalizas, salazones y chacinas cada vez más raras, cuyo riesgo, real o potencial, de extinción pone en peligro todo un patrimonio económico, social y cultural. A día de hoy el Arca ha recogido pasajeros de 60 países: desde Estados Unidos con el bisonte de las grandes llanuras americanas, hasta Brasil con la fruta de la pasión de Caatinga; desde Australia con la miel de leatherwood, un árbol endémico de Tasmania, hasta Japón con sus zazamushi (larvas de insecto). Las candidaturas son examinadas, una por una, por una Comisión Internacional y una veintena de Comisiones Nacionales compuestas por voluntarios vinculados por su profesión a los diferentes temas del proyecto (periodistas, botánicos, veterinarios, expertos… ). Cuando la candidatura es declarada conforme, su incorporación al catálogo del Arca significa una primera forma de promoción, y con frecuencia un primer paso hacia la realización de proyectos más complejos, como es el de los Baluartes.