Slow Food
   

Paseando por Cheese


Italy - 05 Aug 11

Cheese se despliega por las calles del centro histórico de Bra y, a través de sus puestos y stands al aire libre, conferencias, espectáculos y momentos de descanso entre una degustación y una compra, permite vivir la atmósfera relajada de un fin de semana de mediados de septiembre. Gran Sala de los Quesos, auténtica “guinda” de la feria. La entrada al sugestivo espacio bajo los pórticos de Via Garibaldi permite la experiencia de un viaje a través de las especialidades queseras internacionales, descubriendo y degustando productos raros y casi desconocidos, entre ellos muchos Baluartes Slow Food. Entre los más de 150 quesos procedentes de todo el mundo, nada menos que 100 llegan de Francia, auténtica protagonista de Cheese 2011. Después de componer la propia tabla de quesos en la Gran Sala, se la puede acompañar con un vino elegido entre las 700 etiquetas propuestas en la Enoteca, gracias también a los consejos del personal cualificado de Fisar (Federación Italiana de Sumilleres Hosteleros y Restauradores). Los vinos italianos, señalados algunos en la guía Slow Wine de Slow Food Editore, proceden de las bodegas adheridas al Proyecto Vino y que han emprendido con Slow Food un nuevo camino hacia la valorización de la producción enológica nacional, a través de actividades de promoción y apoyo a la memoria. Junto a las etiquetas italianas, una amplia selección de vinos de distintas regiones francesas. Piazza XX Settembre alberga los Puestos de comida callejeros y la Plaza de la Cerveza. Ésta es una comida callejera bajo el signo de la tradición gastronómica italiana. La focaccia (hogaza) de Recco (Génova, Liguria), las aceitunas a la ascolana de Zè Migliori desde Ascoli Piceno en las Marcas, las bombette (bombitas) preparadas por Slow Food de Alberobello (Bari, Pulla) – se combinan perfectamente con las etiquetas de las dieciséis cervecerías seleccionadas por la guía Birre d’Italia de Slow Food Editore. Café literario y musical En Via della Mendicità Istruita, donde se encuentran las oficinas de Slow Food Editore, en el típico patio interior se monta un auténtico salón al aire libre donde charlar, relajarse hojeando los periódicos o leyendo un libro, conociendo personalmente a sus autores y degustando los productos de los Baluartes Slow Food, con el acompañamiento de notas unplugged. Los quesos de los Baluartes Slow Food Son unos cincuenta de catorce países del mundo, y se reparten por los tenderetes de las calles Principi di Piemonte y Marconi, hasta la plaza Valfré di Bonzo, donde antaño se organizaba el mercado de pollos. Entre las novedades de este año, desde Suiza el mascarplin del Valle de Bregaglia y el sbrinz d’alpe; desde Macedonia los quesos de choza de Mavrovo-Reka; desde Francia el salers tradicional de altura. Además, de Italia el stracchino all’antica de los valles Oróbicos (Lombardía) y el caciocavallo de vaca modicana (Sicilia). En particular, en la plaza Valfrè di Bonzo los productores del Baluarte Slow Food del bitto tradicional presentan sus formas de montaña y reciben a los visitantes con degustaciones a base de bitto y polenta. En el mismo espacio se dan cita otros pequeños productores invitados por Cheese y reunidos en la Plaza de la Resistencia Quesera, una ocasión para encontrarse con pastores y queseros y degustar unos quesos difícilmente localizables en otras circunstancias. Gran Mercado de los Quesos 3.000 metros cuadrados de exposición en las plazas Roma y Carlo Alberto, donde centenares de pastores y queseros que optan por la producción con leche cruda se reúnen para proponer sabores nuevos y antiguos y convierten Cheese en punto de referencia para apasionados y operadores del sector. Calle de los Afinadores en Piazza Roma Los afinadores son comerciantes y al mismo tiempo mucho más... compran un queso recién elaborado por los productores y después realizan su seguimiento en la maduración y curación, llevándolo a expresar lo mejor de su calidad. Aquí encontramos los mejores los quesos internacionales. Los afinadores han constituido una red espontánea nacida precisamente en las anteriores ediciones de Cheese: cada dos años se dan cita en Bra, permitiendo a los visitantes descubrir centenares de tipos, llenando el aire de ese aroma persistente y antiguo que sólo los quesos bien afinados consiguen desprender. Quiscos de Degustación y Plaza de la Pizza en el patio de las Escuelas Masculinas entre Via Vittorio Emanuele y Via Marconi. Los Quioscos de Degustación son lugares de ocio donde, estando cómodamente sentados, pueden conocerse realidades regionales y provinciales que presentan el propio territorio a través de la cocina tradicional. Para animar cada Quiosco, hay talleres, encuentros con los productores y demostraciones prácticas, para satisfacer la curiosidad del público sobre los productos y las recetas propuestas. En la Plaza de la Pizza puede degustarse la de tradición napolitana, preparada como mandan los cánones en horno de leña con tomates San Marzano y mozzarella de búfala campana. Además de la margarita clásica y de la versión auténtica con mozzarella de búfala, es posible elegir una pizza preparada con los Baluartes Slow Food. Patrocinadores de este área son Molino Quaglia y la cerveza Pedavena, cuyos productos acompañan las exquisiteces campanas. Junto a esta celebración del producto napolitano más típico, Slow Food Campania organiza la venta de la colección de platos de cerámica dedicada a Cheese 2011. Diseñada por Salvatore Cozzolino, presidente de la asociación Architetti Designer Italiani en colaboración con la Fabbrica delle Arti y con Massimo Di Porzio, presidente de la asociación Vera Pizza Napoletana, la colección es obra de Cotto Rufoli, antigua manufactura artesanal de la excelencia campana. Parte de lo recaudado irá al proyecto Mille Orti in Africa (Mil huertos en África), que prevé la creación de mil huertos en escuelas, poblados y periferias de las ciudades africanas.